Bélgica y Holanda

Bélgica

Llego a la estación de Bruxelles-Midi el 3 de Junio. La estación es un auténtico jaleo. Como si no fuera suficiente con los carteles en flamenco, encima todo está disperso y desorganizado. Menos mal que la chica de información general de trenes es amable...

Castillo de Gravensteen

El tren a Gante (Gent) es un lujazo. Aunque es más o menos "de cercanías", el interior es equiparable a larga distancia: los asientos azules incluso son más cómodos. Y además va casi vacío. El revisor me pidió el pase en un inglés muy correcto. Por cierto, los trenes belgas no necesitan reserva ni nada parecido, basta con el pase Interrail. Otra cosa: tienen un display digital chulísimo (aunque siga desconcertando la mezcla de flamenco y francés), y mesas para cada cuatro asientos. Insisto, un lujo.

Gent tiene un encanto espacial. Es tranquila y sencilla, y reune lo bueno de la ciudad y del pueblo.

Cojo el tranvía 1 hasta Gravensteen, enfrente del castillo. De allí voy al albergue, que tiene un diseño grunge muy molón. La recepcionista me indica que al partir hay que devolver las sábanas en la recepción. Me toca la habitación 103, que tiene cuatro camas, mesa, cuarto de baño completo y bastante aire.

 

Dejo el albergue para recorrer la ciudad. La primera parada es en el castillo. Compro la entrada con descuento para estudiantes (presentando el carné joven)

El castillo está bastante bien conservado y tiene unas vistas excelentes desde las torres. Se utilizó en su día como centro de tortura, por lo que tiene algunas salas dedicadas al asunto.

Vista de Gante

Paseo por el casco antiguo, la catedral, algunas iglesias, las calles principales, un bar... Empieza a refrescar, así que regreso al albergue a coger el polar. Antes de acostarme doy otro paseo.

Una vez acostado, llegó el compañero de habitación, bastante respetuoso con el sueño ajeno. No hablamos hasta la mañana siguiente, en la que compartimos el desayuno. Él es un diseñador de moda surafricano, que esta haciendo un semestre en Ámsterdam, y ha venido a Bélgica de vacaciones.

 

Manneken Pis

4 de Junio. Recojo los bártulos y al entregar la llave de la habitación me devuelven el depósito de cinco euros. Cojo el tranvía de vuelta a la estación de Sint Pieters, y luego un tren hacia Bruselas. Da la casualidad de que es directo, así que solo tardo treinta minutos.

Me bajo en Brussels-Centraal. De ahí voy al museo del cómic. Consta de tres plantas llenas de tiras de tebeo, estatuas, televisores, etc. Lo más interesante es el "Museo Imaginario" de Tintín, la creación paso a paso de un tebeo y la sección dedicada a la animación.

Luego me encamino a la oficina de correos, para mandar las postales de rigor.

 

A medida que me voy acercando al Manneken Pis, se va viendo más y más gente, aunque la estatua no deje de ser meramente anecdótica.

A mediodía cojo el tren a Rotterdam. En la estación central de Rotterdam hay muchos empleados amables; por ejemplo, en internacional tenían a dos jóvenes sólo para facilitar el ticket adecuado para cada punto de venta)

Holanda

El tranvía número cuatro (normal y corriente, inferior al de Gante) me deja cerca del albergue (hay una parada de metro enfrente del mismo, pero yo no lo sabía). La habitación es bastante maja: doble con ducha y cuarto de baño. Descanso un poco y cuando voy a salir llega Thomas, un alemán que esta buscando trabajo por Eouropa. Había probado suerte en Bilbao, aunque sin éxito.

Rotterdam se parece a la imagen que tenemos del Bronx: negros raperos por doquier, pobres sin techo cantando... Las calles son anchas y bien organizadas. Los tranvías normalmente discurren por la mediana con césped. Sin embargo, la señalización de las calles es pésima, por lo que resulta muy fácil perderse (y el mapa de la ciudad tampoco ayuda mucho). Todo lo interesante cierra pronto (17:00) o está fuera de servicio (como el paseo en barco), así que sólo veo las cosas desde fuera.

La ciudad no es fea, pero tampoco tiene mucho que destacar: el muelle, la pista de skate, la calle comercial...En los impresionantes cines Pathé, con su arquitectura cúbica ultra-moderna, echan “Star Wars Episode 2”. "Casualmente", en Holanda las películas se pasan en V.O.S., así que no tengo muchos problemas para seguir la película.

Al salir del cine, diluvia. Me equivoco de camino y termino en Kijkkubu, a la otra punta de Rochusenstraat. Por suerte, llevo el polar y las botas...

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©2006 Jesús Cuenca- Fecha última modificación: 5-08-2006.

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