Noruega

Como en el "Ett Glass": un local íntimo, bonito y donde te tratan bien.
Intento coger el tranvía quince, pero está en obras, igual que la línea
cinco de metro, así que voy andando hasta el albergue. Por suerte salió el sol, así que los 4 kilómetros no
fueron excesivamente duros. El albergue es bonito, está bien equipado y
bien ubicado (los alrededores son amplios y tranquilos).
Después visito el museo Munch: pequeño pero completo, con cuadros famosos y otros no tanto, pero todos atractivos. A mediodía me doy un paseo por el castillo y sus alrededores, disfrutando de las vistas marítimas.
Como en la Kafistova. El sitio es elegante, con platos sencillos pero sabrosos. Visito el museo de la técnica, bastante elaborado, aunque se centra demasiado en las máquinas antiguas.
Por la tarde me acerco al “Frogner Park”, grande y frondoso, ideal para pasear y pasar el rato, tal y como hacen los nativos. Además alberga una impresionante colección de estatuas de Vigeland, expuestas al aire libre. Destaca un inmenso dolmen compuesto de figuras humanas, en lo alto del parque.
A la vuelta conozco a Christian, un poeta noruego de mediana edad y vida intensa. Le gusta viajar para inspirarse y entre los muchos sitios que ha visitado su favorito es España, por lo liberales que somos en algunos temas. Parte de su familia vive cerca de Estepona, de ahí que lo que mejor conoce es el sur. Christian es un hombre culto y curtido, así que nos pasamos la noche hablando de todo un poco.
10 de Julio. Por la mañana me despido de Christian y marcho hacia el “Vikings Museum”, que está en las afueras de la ciudad. Es bastante pequeño (solo dos barcos enteros), así que defrauda un poco.
El “Slotts Parken” es bonito, pero dada la abundancia de espacios verdes no destaca especialmente. El palacio tampoco es gran cosa. Aún así, aprovecho para hacer un alto y descansar un poco a la sombra.
Christian me sugirió ir a Bergen, pero está lejillos (seis horas ida y otras tantas de vuelta) y la conexión norte es incierta. Así que a pesar de su sugerencia reservo asiento para Estocolmo.
Como en el “Sult”. Abre a las 16:00 (en general, los restaurantes “de verdad” abren de 16 a 23 o 24). El local es “fashion” con buen servicio y precios moderados.
Por la tarde recorro la National Gallery. La mole de piedra alberga una buena colección de cuadros y esculturas de todas las épocas, repartidas en 3 plantas que se recorren con facilidad.
El sitio de Tranquilinho


