Bronx

No podía parar de pensar en el anuncio del apocalípsis que se va desgranando en Watchmen. Yo siempre fuí más de cómics, cómics de segunda mano. En parte tampoco era fácil conseguir otras cosas por el barrio…

El fin del mundo parece cosa de horas. No me da tiempo a hacer grandes reformas, y tampoco tengo una lista de /sueños/caprichos/deseos reprimidos/ pendientes a los que abocarme locamente, como está haciendo la mayoría. Me basta con gozarme este cigarillo, mientras pienso en el fin del mundo y yo. Con las pequeñas cosas es fácil achacarse responsabilidades o culpas, llevados por el ego y su afán de protagonismo, a veces mesiánico. El fin del mundo son palabras mayores. Mira que él siempre decía: “Salvador, te estás descarriando” Pero no, no puede ser que este mega-marrón galáctico-universal sea culpa mía…

Zona 0

– qué bueno tu brócoli
– adulador… ¿Y que tal el dia?
– Bueno… la rutina de entabicador, como siempre… y una llamada
– ¿Que fue?
– de un reality, por fin…
– ¡ay, que ilusión! ¿y de cual? ¿”La espiga”?
– Que va, mucho mejor… De “Zona 0”
– Mejor para ti, ¿no? Siempre soñaste con un novio motero…
– ya está el celoso… Sabes de sobra que en estos programas todo es teatro. Nuestra relacion esta segura. Me preocupa mas lo de las eliminatorias de turbo-moto…

Viaje al centro de la tierra

Ella era la mejor. Habiamos perdido la cuenta de lis fardos que nos habia pasado. Pero el jefe tenia que meter la nariz. Y claro, no iba a ir sin su mano derecha. Total, que estaba cantado que les pillaban.
Suerte del pasado espeleologico del boss, quiza asi consiga salir del embrollo en el que se ha metido…

Desperado

El medico borrachin me advirtio de que dejara el salon, Billy venia a por mi y su kung-fu era muy bueno, como todos sabian. El poblado indio esperaba que le llevase el aguardiente. Todo aconsejaba largarse. Pero yo ya tenia cita con las chicas, y mi revolver era mas rapido que cualquier patada.

Reflexiones post-reto cómic 24 horas 24HCD2017

El reto de hacer 24 páginas de cómic en “24 horas” es bastante exigente, pero se puede conseguir. Y, en cualquier caso, es una oportunidad excelente de practicar la planificación del trabajo que conlleva hacer una historieta, y conocer un poco mejor como trabaja uno mismo.

En mi caso, fui publicando mis avances en el 24HCD2017 en Twitter. El reparto de las 24 horas fue este:

El consejo que se suele dar de centrarse y priorizar es totalmente aplicable. Un ejemplo simple son los bordes de las viñetas. Si te animas a incluirlos en tu cómic en 24 horas, ten en cuenta si te compensa. A una media de 2 viñetas por página, tendrás que dibujar 48 bordes de viñeta. A poco que tardes, al final el conjunto te va a llevar un tiempo que quizá sea más efectivo dedicar a otra cosa.

Otro punto básico importante es la gestión de la propia energía. Resulta tentador tirarse las 24 horas sentado trabajando, pero en mi caso necesité hacer pausas de cuando en cuando, y dormir un mínimo de horas. Esto redujo mi tiempo neto para el cómic a 15 horas, pero creo que si hubiese intentado aumentar ese tiempo neto al final hubiera sido contraproducente (ya que mi rendimiento habría bajado, y no creo que dedicándole 1 o 2 horas más el resultado hubiese sido significativamente mejor…)

De esas 15 horas “limpias”, dedicadas a la producción del cómic, el reparto por fases es bastante similar, grosso modo: 4 horas para planear el cómic (ideas + storyboard), 6 horas dibujando y 4 entintando.

En este cómic, ha habido pocos cambios en lo visual entre el storyboard y el acabado a lápiz, lo cual me hace pensar que para futuras ocasiones quizá merezca la pena “saltar” el storyboard en miniatura y hacerlo directamente a la escala final. Al fin y al cabo, si una página no encaja se puede sustituir rápidamente por otra.

Por último, cabe destacar la demostración del “poder de concentrarse” que se experimenta afrontando este reto. Normalmente dedico ventanas pequeñas (1 horas sin interrupciones) a avanzar en mis historietas, con lo cual terminan eternizándose hasta que las acabo. Visto el resultado del reto, quizá compense más dedicar 15 horas un sólo día, que 15 días una hora.