Cultura
Qué mejor capricho que visitar uno de estos tres templos gastronómicos:
Santcelloni (Paseo de la Castellana, 57). 2 estrellas Michelin, excelente servicio, cocina con mimo. Ideal si quieres disfrutar de la mejor atención y servicio.
DiverXo (Pensamiento, 28). David Muñoz sorprende con sus exquisiteces. Ideal si deseas probar platos realmente diferentes (de hecho, te explican como tienes que comerte cada uno de ellos)
Kabuki (Avenida del Presidente Carmona, 2). Destaca su exquisita sencillez, sabor japonés de impacto. Ideal si prefieres deleitarte sin sorpresas.
Los tres restaurantes son un acierto seguro, pero la elevada calidad que ofrecen tiene su precio. Primero económico: los tres sobrepasan los 60 euros. Y después en paciencia: por ejemplo, la popularidad del DiverXo hace bastante complicado conseguir reservar una mesa…
A pesar de su elevado precio, cuando los hayas disfrutado no te parecerán caros.
Grooveshark es una solución muy interesante en la linea de Spotify, gratis de momento (a base de fastidiosa publicidad) y más liberal con los artistas que aparecen…
Dada su popularidad empiezan a aparecer programas para acceder a Grooveshark sin necesidad de navegador (para, por ejemplo, evitarnos la fastidiosa publicidad). Para Ubuntu, tenemos Gsharkdown, que además también permite descargarse las canciones…
¿Realmente merece la pena uno de esos costosos conversores digital-analógico (DAC)?
Un par de enlaces para audiófilos angloparlantes:
Un artículo interesante sobre los mitos de la audiofilia, disponible en Audiocritic.
Las tres primeras “mentiras” (cables, válvulas de vacio, vinilo) son tan habituales que forman casi un dogma entre los audiófilos, pero los argumentos de Peter Aczel son bastante convincentes. Con los archivos digitales en alta definición que tenemos disponibles hoy en día, la calidad de sonido no justifica a los vinilos o a otros inventos como el SHM-CD.
A veces la audiofilia mueve grandes cantidades de dinero, lo cual es un buen incentivo para intentar justificar inventos que cuestan mucho más y que en el fondo son un efecto placebo. Lo cual no quiere decir que un equipo bien montado de enchufe a altavoz no suene mejor que un equipo básico. Simplemente, ser critico a la hora de invertir dinero en cada componente: muchas veces una gran inversión apenas mejora un poco la calidad final del sonido. De hecho, a veces se puede conseguir una gran calidad por un precio mucho menor simplemente cambiando de marca. El precio no siempre correlaciona con la calidad.
Y recuerda: la mayor diferencia está en los altavoces (o cascos). Empieza tu inversión por ahí.
En la serie de artículos “ubuntu-can” presentaremos las cosas que en un Mac son fáciles de hacer… y en Ubuntu también ^_^
iTunes tiene su manera de hacer las cosas, lo cual le ha creado muchos detractores. Pero… si le dedicas un tiempecillo a descubrir sus virtudes, no echas de menos a otros reproductores multimedia.
Ubuntu 11 ha elegido como sustituto de iTunes a Banshee. A veces es un poco lento, por eso merece la pena probar Rhythmbox (via Ubuntu Software Center). De hecho está más próximo a iTunes en su apariencia. y mantiene las funciones claves de iTunes:
- Listas inteligentes (smart lists): permiten organizar tu música a tu gusto, agrupándolas en función de un conjunto de características (al estilo de una consulta en una base de datos). Por ejemplo, la clásica lista “Mis preferidas” no es más que una selección de las canciones cuya puntuación es de 4 estrellas o más. Mi lista “iPod Nano” contiene las canciones de mi lista “Música nueva y relajante” (canciones con etiqueta @relajante que he añadido en los últimos 3 meses), mi lista “Favoritas Nano” (canciones con más de tres estrellas, limitada a 2GB) y mi lista “Pendientes Nano” (3 horas de música que aún no he escuchado). Como puedes comprobar, las posibilidades son infinitas. A Rhythmbox parecen faltarle algunos campos importantes, como “Skipped” y “Playlist”
- “Explorador de columnas” (column browser): permite filtrar rápidamente por genero, artista o album.
- Sincronización con iPod / iPhone: en Rhythmbox es un poco pobre, mejor usar gtkpod. Una ventaja de Ubuntu es que sus reproductores permiten rescatar archivos desde un iPod y sincronizar un iPod contra varios ordenadores (cosas que iTunes no permite) Puede leer incluso iPods formateados en un Mac (HFS plus), pero parece que escribir en ellos falla…
- Extracción de audio desde CD (con la ayuda de Gstreamer)
- Grabación de audio CD (con la ayuda de Brasero)
- Detección de duplicados – aparentemente Bansheey Rhythmbox no tiene esta función
- Obtener carátulas
Pedro guerra: el pastel ahora es pequeñito, por eso ya no se puede compartir entre muchos (como antes)
Vivimos pues tiempos de pequeños equipos de emprendedores que tienen que encargarse de varias áreas diferentes adaptandose con versatilidad.
Equipos incluso de 1. Esto se observa no solo en el mundo de la autoproduccion musical. La app store de iPhone y familia esta llena de aplicaciones desarrolladas por 1 solo programador-diseñador-comercial-contable…
“(…) recordaré los días en que aún no lo sabía todo (…)”
I will never stop learning. I won’t just work on things that are assigned to me. I know there’s no such thing as a status quo. I will build our business sustainably through passionate and loyal customers. I will never pass up an opportunity to help out a colleague, and I’ll remember the days before I knew everything. I am more motivated by impact than money, and I know that Open Source is one of the most powerful ideas of our generation. I will communicate as much as possible, because it’s the oxygen of a distributed company. I am in a marathon, not a sprint, and no matter how far away the goal is, the only way to get there is by putting one foot in front of another every day. Given time, there is no problem that’s insurmountable.
(extraido de “Why Your Company Should Have a Creed”)
Los tiempos modernos de estrés que nos ofrecen vivir demandan consumo cultural en intervalos cortos. Esto explicaría el éxito de las series de televisión (con episodios de 1 hora aproximadamente, para dolor de servicios de streaming con límite de 72 minutos…), de las sagas literarias (Harry Potter, Juego de Tronos…)
Y también de una de las crisis actuales del sector de los videojuegos. Los límites tecnológicos limitaban los primeros juegos a esquemas sencillos, partidas de 10 o quizá 30 minutos a lo sumo. Después, la adquisición en propiedad conducía a una demanda de un mayor número de horas de juego para amortizar la inversión. Clásicos como Zelda, Metal Gear Solid, Final Fantasy… que requerían un mínimo de 10 horas para acabarlos (en el final básico)
Y ahora se regresa al modelo de mini partidas. Por un lado, los estudios avisan de que los jugadores promedio prefieren cada vez más juegos cortos, de menos de 10 horas. De hecho, las estadísticas corroboran que cada vez menos jugadores llegan a acabar los juegos (ni siquiera el camino básico de 5-10 horas). Por otro lado, el mercado confirma la tendencia: los mini-juegos para dispositivos móviles (como el Angry Birds para iPhone y demás teléfonos “inteligentes”) arrasan, con cifras incluso millonarias.
¿Habrá llegado el momento de estructurar también las grandes franquicias con un modelo de episodios? En estos tiempos de crisis resulta dificil desembolsar 70 euros por un videojuego de larga duración. Frente a la tentación de comprar un mini-juego por 3 o 4 euros, ¿por qué no comprar “Zelda 2012: episodio 1″ por 4 o 5 euros? Disfrutar sus 4 o 5 horas de juego, y luego si nos apetece, continuar con el episodio 2… igual que ahora hacemos la mayoría con los contenidos audiovisuales: nos enganchamos a grandes series como “The Wire” o “Juego de Tronos” con sus dosis de 1 hora, mientras huimos cada vez más de las películas…
En el análisis del equipo Shindo que hacen en 6moons podemos intuir el placer de escuchar música en un equipo audiófilo a tope… que nunca podremos permitirnos… 100000 euros, ahí es nada… Esos precios realimentan la conspiranoia de que la audiofilia en realidad es una necesidad compulsiva de gastar un pastizal en pos del equipo más caro que uno puede permitirse… Aunque yo creo que cualquier audiófilo sensato hace pruebas extensivas antes de invertir un péntimo de euro… empezando por los altavoces (ya tú sabes, el elemento clave de cualquier equipo de alta fidelidad)
Lo más curioso es la afirmación “incluso la música mal grabada (con calidad de sonido pobre) cobra vida en estos equipos”
Si te toca la lotería y lo tuyo no son los Ferrari, quizá puedas invertir en los Shindo
ACTUALIZADO: ¿y con un equipo de 300 000 euros? ¿quien da más?
Gracias a la Interné, en estos tiempos modernos se pueden conseguir versiones de alta resolución y/o multicanal de algunas grabaciones clásicas.
Los formatos de mayor difusión son:
- stereo, 24 bit, 96KHz, conocidos como “24/96″ (codificados en FLAC), a partir de los máster de estudio o de vinilos
- multicanal 5.1 48KHz 16 bits? (DTS), a partir de SuperAudio CDs o DVD audio
La primera cuestión es… ¿realmente se aprecia diferencia entre la alta resolución y el CD? Pues… algo si se aprecia, sobre todo si se trata de una obra con cierta sustancia (rango dinámico)
¿Realmente resulta mejor el fichero obtenido a partir de un vinilo que de su CD equivalente? De nuevo, pues… algo sí se nota… pero el problema es que el sonido es tan subjetivo… De hecho resulta curioso como puede influir. En el caso de los 16 a 24 bits, la diferencia en el rango pasa de 65000 a 16000000. Seguramente un oido “normal” sea capaz de distinguir en un rango mayor de 65000 (pero… ¿cuánto?) y por eso las grabaciones en 24 bits tienen esa sutileza derivada del mayor rango dinámico. Sin embargo, en el caso de los 96KHz, la diferencia sería en la mayor frecuencia registrable, que pasaría de los 22KHz del CD a los 48KHZ de la alta resolución (a 96KHz). Aquí ya tengo mis dudas de si un oido “normal” es capaz de escuchar algo a 48KHz…
¿Cómo mantener la alta resolución? ¿Basta con SPDIF, o es obligatorio HDMI? Pues parece que configurando bien toda la cadena de juguetes, el SPDIF es suficiente para 24/96.
Lo que sí está claro es que la primera mejora resulta de algo tan simple (y tan escaso) como un buen máster. Por suerte hay gente como los del Mobile Fidelity Sound Lab (MFSL) que recuperan albumes dotándoles de un sonido a la altura de la composición. Después de escuchar la edición 24/96 del vinilo Warner del “Black” de Metallica, y la de HDmasters, si se aprecia una mejora en la calidad del sonido (sospecho que por los 24 bits). Pero en cuanto a vinilo vs master HD, es más relativo ya que son másters diferentes, cada uno con sus virtudes y sus defectillos.
Al mismo tiempo, probablemente se gane muy poco con un remaster simplón que se limite a registrar en alta resolución el master anterior. Sobre las versiones en alta resolución y multicanal que se incluyen en el DVD de la edición especial del “Automatic for the people” de R.E.M. Según el libreto, “Advanced Resolution Surround Sound 48KHz / 24 bit”, o MLP Lossless. La edición 24/48 me suena mejor que el CD.
Y como último ejemplo de vinilo digno de ser oido en formato digital 24/96, el album “Stan Getz & Joao Gilberto”, en la remasterización de MFSL. Un placer para los oidos…
Programas
Conversión FLAC -> DVD video: http://audioplex.sourceforge.net/
Reproductor DVD audio para PC/ MAC ?
Conversión FLAC en Mac: http://xact.scottcbrown.org/
XXX -> DTS 96/24 ??
DTS -> DVD y más: Audiomuxer
Foros
Multichanel sound http://www.quadraphonicquad.com/forums/content.php
http://www.surroundbyus.com/sbu/
Opiniones
“Frankly, if you do not possess a library consisting of 24-bit Linear PCM audio, it’s not worth the extra storage to encode anything as lossless or uncompressed 16-bit LPCM (for Apple-TV like devices, since AppleTV upconverts 128 and 256 Kbps AAC to 16-bit (1411 Kbps), 44.1kHz, Linear PCM. AppleTV also downconverts 24-bit, 48kHz, Linear PCM (2308 Kbps) to 16-bit PCM).
CD audio is dithered and limited to 65,536 amplitude values per quantization interval and at 128 Kbps, AAC is more than capable of delivering the same amplitude resolution, dynamic range and frequency response (when the sample rate is left at or above 2x the Nyquist rate). CD Digital Audio (Red Book) is dithered 16-bit, 44.1kHz, stereo LPCM.
I have a lot of 24-bit LPCM and I leave that uncompressed, everything else I encode between 128 to 256 Kbps AAC. ” Avatar74

