Cultura
Los tiempos modernos de estrés que nos ofrecen vivir demandan consumo cultural en intervalos cortos. Esto explicaría el éxito de las series de televisión (con episodios de 1 hora aproximadamente, para dolor de servicios de streaming con límite de 72 minutos…), de las sagas literarias (Harry Potter, Juego de Tronos…)
Y también de una de las crisis actuales del sector de los videojuegos. Los límites tecnológicos limitaban los primeros juegos a esquemas sencillos, partidas de 10 o quizá 30 minutos a lo sumo. Después, la adquisición en propiedad conducía a una demanda de un mayor número de horas de juego para amortizar la inversión. Clásicos como Zelda, Metal Gear Solid, Final Fantasy… que requerían un mínimo de 10 horas para acabarlos (en el final básico)
Y ahora se regresa al modelo de mini partidas. Por un lado, los estudios avisan de que los jugadores promedio prefieren cada vez más juegos cortos, de menos de 10 horas. De hecho, las estadísticas corroboran que cada vez menos jugadores llegan a acabar los juegos (ni siquiera el camino básico de 5-10 horas). Por otro lado, el mercado confirma la tendencia: los mini-juegos para dispositivos móviles (como el Angry Birds para iPhone y demás teléfonos “inteligentes”) arrasan, con cifras incluso millonarias.
¿Habrá llegado el momento de estructurar también las grandes franquicias con un modelo de episodios? En estos tiempos de crisis resulta dificil desembolsar 70 euros por un videojuego de larga duración. Frente a la tentación de comprar un mini-juego por 3 o 4 euros, ¿por qué no comprar “Zelda 2012: episodio 1″ por 4 o 5 euros? Disfrutar sus 4 o 5 horas de juego, y luego si nos apetece, continuar con el episodio 2… igual que ahora hacemos la mayoría con los contenidos audiovisuales: nos enganchamos a grandes series como “The Wire” o “Juego de Tronos” con sus dosis de 1 hora, mientras huimos cada vez más de las películas…
En el análisis del equipo Shindo que hacen en 6moons podemos intuir el placer de escuchar música en un equipo audiófilo a tope… que nunca podremos permitirnos… 100000 euros, ahí es nada… Esos precios realimentan la conspiranoia de que la audiofilia en realidad es una necesidad compulsiva de gastar un pastizal en pos del equipo más caro que uno puede permitirse… Aunque yo creo que cualquier audiófilo sensato hace pruebas extensivas antes de invertir un péntimo de euro… empezando por los altavoces (ya tú sabes, el elemento clave de cualquier equipo de alta fidelidad)
Lo más curioso es la afirmación “incluso la música mal grabada (con calidad de sonido pobre) cobra vida en estos equipos”
Si te toca la lotería y lo tuyo no son los Ferrari, quizá puedas invertir en los Shindo
ACTUALIZADO: ¿y con un equipo de 300 000 euros? ¿quien da más?
Gracias a la Interné, en estos tiempos modernos se pueden conseguir versiones de alta resolución y/o multicanal de algunas grabaciones clásicas.
Los formatos de mayor difusión son:
- stereo, 24 bit, 96KHz, conocidos como “24/96″ (codificados en FLAC), a partir de los máster de estudio o de vinilos
- multicanal 5.1 48KHz 16 bits? (DTS), a partir de SuperAudio CDs o DVD audio
La primera cuestión es… ¿realmente se aprecia diferencia entre la alta resolución y el CD? Pues… algo si se aprecia, sobre todo si se trata de una obra con cierta sustancia (rango dinámico)
¿Realmente resulta mejor el fichero obtenido a partir de un vinilo que de su CD equivalente? De nuevo, pues… algo sí se nota… pero el problema es que el sonido es tan subjetivo… De hecho resulta curioso como puede influir. En el caso de los 16 a 24 bits, la diferencia en el rango pasa de 65000 a 16000000. Seguramente un oido “normal” sea capaz de distinguir en un rango mayor de 65000 (pero… ¿cuánto?) y por eso las grabaciones en 24 bits tienen esa sutileza derivada del mayor rango dinámico. Sin embargo, en el caso de los 96KHz, la diferencia sería en la mayor frecuencia registrable, que pasaría de los 22KHz del CD a los 48KHZ de la alta resolución (a 96KHz). Aquí ya tengo mis dudas de si un oido “normal” es capaz de escuchar algo a 48KHz…
¿Cómo mantener la alta resolución? ¿Basta con SPDIF, o es obligatorio HDMI? Pues parece que configurando bien toda la cadena de juguetes, el SPDIF es suficiente para 24/96.
Lo que sí está claro es que la primera mejora resulta de algo tan simple (y tan escaso) como un buen máster. Por suerte hay gente como los del Mobile Fidelity Sound Lab (MFSL) que recuperan albumes dotándoles de un sonido a la altura de la composición. Después de escuchar la edición 24/96 del vinilo Warner del “Black” de Metallica, y la de HDmasters, si se aprecia una mejora en la calidad del sonido (sospecho que por los 24 bits). Pero en cuanto a vinilo vs master HD, es más relativo ya que son másters diferentes, cada uno con sus virtudes y sus defectillos.
Al mismo tiempo, probablemente se gane muy poco con un remaster simplón que se limite a registrar en alta resolución el master anterior. Sobre las versiones en alta resolución y multicanal que se incluyen en el DVD de la edición especial del “Automatic for the people” de R.E.M. Según el libreto, “Advanced Resolution Surround Sound 48KHz / 24 bit”, o MLP Lossless. La edición 24/48 me suena mejor que el CD.
Y como último ejemplo de vinilo digno de ser oido en formato digital 24/96, el album “Stan Getz & Joao Gilberto”, en la remasterización de MFSL. Un placer para los oidos…
Programas
Conversión FLAC -> DVD video: http://audioplex.sourceforge.net/
Reproductor DVD audio para PC/ MAC ?
Conversión FLAC en Mac: http://xact.scottcbrown.org/
XXX -> DTS 96/24 ??
DTS -> DVD y más: Audiomuxer
Foros
Multichanel sound http://www.quadraphonicquad.com/forums/content.php
http://www.surroundbyus.com/sbu/
Opiniones
“Frankly, if you do not possess a library consisting of 24-bit Linear PCM audio, it’s not worth the extra storage to encode anything as lossless or uncompressed 16-bit LPCM (for Apple-TV like devices, since AppleTV upconverts 128 and 256 Kbps AAC to 16-bit (1411 Kbps), 44.1kHz, Linear PCM. AppleTV also downconverts 24-bit, 48kHz, Linear PCM (2308 Kbps) to 16-bit PCM).
CD audio is dithered and limited to 65,536 amplitude values per quantization interval and at 128 Kbps, AAC is more than capable of delivering the same amplitude resolution, dynamic range and frequency response (when the sample rate is left at or above 2x the Nyquist rate). CD Digital Audio (Red Book) is dithered 16-bit, 44.1kHz, stereo LPCM.
I have a lot of 24-bit LPCM and I leave that uncompressed, everything else I encode between 128 to 256 Kbps AAC. ” Avatar74
Ahora que los equipos “home cinema” son bastante populares, uno esperaría poder disfrutar fácilmente de música multicanal.
Ciertamente, hay unos cuantos DVD (o Blu Ray) que en letra pequeña afirman aportar sonido multicanal. Ilusionado lo pones en tu sistema de sonido y… nada. Una vez más, el multicanal se traduce en sonido estéreo con una imperceptible reverberación en los canales traseros.
Por suerte, hay algunas obras que realmente aprovechan el sonido multicanal: las ediciones en DVD Deluxe de Mike Oldfield (en particular los tres primeros, Tubular Bells, Hergest Ridge y Ommadawn), el DVD incluido con el CD de Star Wars Revenge of Sith, la edición en DVD del Aero de Jean Michel Jarre… Comenta tus favoritos abajo
De los Super Audio CD (SACD) no hablo, los reproductores valen una pasta y los discos no se han pirateado dignamente (se pueden encontrar por ahí conversiones de SACD a DTS, pero no siempre son fáciles de reproducir en un ordenador)
Postdata: otra forma de aprovechar DVDs, BluRay,etc… es regisrando la música en alta resolución (high resolution, o HR). Típicamente, 48 KHz 24 bits. Espero poder escribir mi experiencia con esos formatos en breve
Google ha homenajeado a Les Paul, creador de guitarras eléctricas, con un Doodle que te permite tocar la guitarra eléctrica pasando el ratón por encima de las cuerdas. Ingenioso y divertido en su simplicidad. Prueba el Doodle de Les Paul.
A veces tiene más valor un silencio que una escala tocada a velocidad vertiginosa…
Imprescindibles: Paco de Lucía
“Yo nunca he planificado nada en mi vida: todo lo que me ha sucedido ha sido por azar”
“Eso del sufrimiento de la creación es charleo” :-p
(actualizado 14/09/2011)
Con una tarjeta de sonido 5.1 y 6 altavoces ya puedes comenzar a disfrutar del sonido envolvente.
Con una configuración más completa la cosa debería ser más sencilla: conectar el ordenador al amplificador vía SPDIF, reproducir y listo. Pero no todos los formatos se dejan paladear tan fácilmente.
La mayoría de los amplificadores de “cine en casa” soportan las codificaciones clásicas: Dolby Digital y DTS (siempre que configures el amplificador para que escoja la apropiada automáticamente). Las tarjetas de sonido modernas con salida SPDIF también suelen cumplir su trabajo (siempre que la frecuencia de salida de la tarjeta coincida con la de la señal)
Curiosamente para las alturas a las que estamos, cada reproductor se comporta de un modo distinto. VLC digiere todos los formatos, tiene opción para usar la salida digital de la tarjeta de sonido y entre sus muchos codecs hay uno para A52. Todo lo cual se traduce en que funciona estupendamente para visionar DVDs y películas en general (con sonido 5.1 en particular). Pero la música en DTS se le atraganta.
Si fuese sencillo encontrar nuestra música favorita digna de surround en formato DVD Audio (que es el formato más “universal”, dada la cantidad de reproductores de DVD existentes), no necesitaríamos la reconversión a DTS audio. Pero como no es el caso…
Foobar reproduce los discos DTS, pero no tan fielmente como a uno le gustaría: muchos de ellos los pasa al amplificador como DTS estéreo.
Sorprendentemente el que no falla es el Windows Media Player Classic, con su codec A52 particular. Sea DTS Wav o DTS CD, se lo pasa al amplificador en glorioso DTS multicanal. Lo cual permite apreciar la calidad del formato, a pesar de que las remezclas no suelan estar a la altura… y es que casi toda la música está concebida para estéreo. Creo que en la música en directo uno nunca está en el centro, rodeado por todos lados de músicos. En los conciertos en vivo, el sonido que no viene directamente del panorama estéreo frontal es mera acústica. Claro que, como diría Jordi Savall, cada espacio tiene su silencio… o su reverberación.
Y algo parecido ocurre con las frecuencias, tristemente la mayor parte de la música no alcanza el rango supergrave en el que se especializan los subwoofer… Con lo que si ya tienes unos buenos altavoces frontales, no vas a ganar mucho añadiéndolo. Salvo
El subwoofer en su simplicidad puede resultar difícil de configurar. De hecho, la autoconfiguración Audissey me lo dejó prácticamente apagado. Además, el trabajo de graves estaba delegado en el subwoofer. Resultado: tres altavoces decentes mal aprovechados dando un sonido discreto en graves.
Así pues, si después de la autoconfiguración el sonido no te convence, atrévete a hacer ajustes manuales. En mi caso, tras modificar la distancia y el nivel (en dB) para el subwoofer la cosa ya mejoró bastante. También puedes hacer pruebas con la activación (LFE+principal) y el rango de frecuencias que se pasará al subwoofer.
Ahora si que estoy redescubriendo mi música favorita
y como algunas canciones realmente aprovechan toda la zona audible de graves… haciendo que todo el cuerpo sienta las vibraciones, no solo los oidos
En configuraciones mini, todos los mini-altavoces reproducen las altas frecuencias y medias-altas y le dejan al subwoofer todo el espectro de medios-bajos y graves (supliendo el cono de graves de los altavoces de tamaño convencional). El sonido es bueno y el espacio que se comen los altavoces es mucho menor.
La opción más convincente para música es un par de buenos altavoces en torre. Son enormes, pero garantizan un tratramiento óptimo de todas las frecuencias sin complicaciones de frecuencias de corte, fases ni nada que se le parezca. Claro que la audiofilia se paga cara, unos altavoces así no bajan de 1000 euros… los básicos (para adictos al sonido hi-fi)
Cabe recordar pues que en tema de sonido cada uno es cada uno (como en casi todo), así que antes de soltar pasta acércate a alguna tienda profesional que tenga una gama variada de altavoces y vete probando varios. Muchas veces una diferencia de cientos o miles de euros se traduce en una pequeña mejora para nuestros oidos…
En el caso de los CD DTS, lo más directo es montar la imagen con algún programa como PowerIso.
Ya comienzan a verse algunos Blu Ray musicales codificados en Dolby HD 7.1… ¿se notará la diferencia? Hay quien dice que el mejor formato ya se inventó hace tiempo: el SACD. En cualquier caso, para estas cataratas de sonido el SPDIF se queda corto, así que habrá que esperar a montar un sistema con HDMI…
Elias Caniti: “La música es la verdadera historia viviente de la humanidad porque ella nos habla a través de la emoción”
La música necesita un espacio para poderse desarrollar.
“Para que podamos ser libres tenemos que utilizar nuestro cuerpo tal como es”
La emoción hace que en el ejercicio más simple tenga sentido lo que estamos haciendo
Realmente imprescindible
En “Por qué soy el mejor programador del mundo” (ironicamente) Jeff Atwood resume las opiniones sobre la humildad que aparecen en “Code Complete 2.0″:
Los peores programadores son aquellos que se niegan a aceptar el hecho de que sus cerebros no son iguales a la tarea. Sus egos les impiden ser grandes programadores. Cuanto más aprendas a compensar tu pequeño cerebro, mejor programador serás. Cuanto más humilde seas, más rápido mejorarás.
Ya lo decía un Mestre:
Menino seja humilde e louve ao seu camarada quem diçer que tudo sabe é porque não sabe nada
La humildad con sabor árabe:
Quien no sabe que no sabe, es un necio: aléjate de él.
Quien sabe que no sabe es humilde: enséñale.
Quien no sabe que sabe está dormido: despiértale.
Quien sabe que sabe se percata de cuánto le queda por saber, y continúa por la senda del aprendizaje.
Sabiduría china: “Quien le gusta aprender está cerca de saber”
Desde Dinamarca: “A quien teme preguntar le avegüenza aprender”
En la música popular: “Sólo de errores se aprende” (Alejandro Sanz). Variante italiana: “Por la ignorancia nos equivocamos y por las equivocaciones aprendemos”


