iPod

El iPod (recientemente renombrado como “iPod Classic”) es un juguete codiciado, aunque a primera vista pueda parecer un reproductor del montón con un bonito diseño. Hasta que no se posee uno es difícil percatarse de esos pequeños detalles que lo hacen un gran reproductor por el que pagar una pasta.

Algunas virtudes del iPod:

  • interfaz cómodo y sencillo, resultado de la sabia combinación de la rueda con los menús. O recientemente, una gran pantalla táctil y el Multitouch
  • capacidades para todos los gustos, desde 1 GB para la gran mayoría hasta los 160 GB para melómanos empedernidos
  • reproducción auténticamente sin interrupciones (gapless), siempre que los ficheros estén preparados (un CD convertido a AAC, por ejemplo)
  • listas “inteligentes”
  • posibilidad de puntuar fácilmente las canciones
  • el diseño. Por ejemplo, la ubicación de la entrada para auriculares
  • la integración con iTunes simplifica la gestión de una colección de música amplia
  • recuperación automática de las carátulas de los discos (necesita cuenta en el Apple Store)

Algunos inconvenientes:

  • el precio, aún más excesivo si tenemos en cuenta que la caja del iPod sólo contiene el iPod y unos auriculares normales y corrientes. El cargador (para no depender de un puerto USB) va aparte a precio elevado.
  • el soporte. Échate a temblar si tu iPod comienza a fallar (no se te ocurra acercarle un imán), si la batería dura 5 minutos… La única solución práctica al 90% de este tipo de problemas es comprarse un iPod nuevo…
  • la salida de línea va integrada en el conector de la base y no hay muchos cables compatibles
  • la forma sencilla de pasar las canciones al iPod es iTunes, el cual ata de varias formas:
    • iTunes no deja descargar la música del iPod al ordenador
    • el iPod se vincula con el primer iTunes que lo sincroniza, de modo que no se puede hacer sincronización automática con otros iTunes (de otros usuarios o en otros ordenadores). Lo cual significa que si tienes la mala suerte de perder los datos de tu biblioteca iTunes, vas a tener que sincronizar tu iPod de nuevo desde cero. Es decir, a pasar otra vez todos los ficheros, a volver a crear las listas de reproducción y a volver a calificar tus canciones favoritas
    • Por suerte, hay programas como SharePod que permiten recuperar las canciones en caso de que no se pueda acceder a los originales en el ordenador

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