Velocidades

Una pequeña chuleta para tener una idea aproximada de como comparan las velocidades de distintos “medios informáticos”

Medio Velocidad (MB/s) Velocidad (GB/h) Velocidad (GB/día)
Bluetooth 3 11 253
802.11g 7 25 591
FTP 9 32 759
Ethernet 100Mbps 12 42 1013
scp (“vanilla” SSH 3DES) 16 56 1350
USB 2.0 60 211 5063
802.11n 75 264 6328
scp (ssh arcfour) 90 324 7776
rsync (“pure”, no ssh) 110 396 9504
Ethernet 1Gbps 125 439 10547
Disco duro 150 527 12656
Firewire 200 703 16875
USB 3.0 600 2109 50625
SATA 3 600 2109 50625
SAS 6Gbps 750 2637 63281
Thunderbolt 1200 4219 101250
Ethernet 10Gbps 1250 4395 105469
SAS 12Gbps 1500 5273 126563
SATA 3.2 2000 7031 168750
Memoria DDR 1066 8000 28125 675000
Cache L3 15000 52734 1265625
Memoria GDDR3 20000 70313 1687500
Cache L2
Quick Path Interconnect (QPI)
25000 87891 2109375
PCIe 32000 112500 2700000
Cache L1 (i5) 42000 147656 3543750

Contenedores virtuales

El auge de la virtualización en la década pasada dió cabida a la abstracción “contenedor”, entendido como un sistema más o menos autónomo que comparte los recursos del servidor real de toda la vida. Esa abstracción ofrece muchas ventajas: mejor aprovechamiento del servidor, poder migrar más fácilmente un sistema de un servidor a otro, aislar aplicaciones y/o servicios dentro del contenedor…

Como ya sucedió con la dualidad proceso-hilo, en este panorama se hacían necesarios contenedores cada vez más ligeros. Las contenedores implementados como máquinas virtuales eran un fiel reflejo se los servidores clásicos, emulando sus componentes hardware. Pero, en muchas ocasiones más que tanta fidelidad resultaba preferible más agilidad.

En 2008 surgió la primera iniciativa en esa linea: los contenedores Linux (LxC). La tecnología estaba ahí, pero igual que en su día fue necesario el empujón de VMware para hacer más accesible la virtualización clásica, no fue hasta la entrada en escena de Docker que estos contenedores Linux llegaron a las masas.

Con lo cual, hoy por hoy dispnemos de múltiples opciones de virtualización. Dentro de las de código abierto, las más apetecibles son VirtualBox, Xen y Docker. Leamos una pequeña comparativa de las dos últimas.

Xen

El supervisor corre en un “contenedor maestro”, dom0, el cual gestiona a los demás “contenedores de usuario”, domU. Cada uno ejecuta su propio kernel y el aislamiento entre ellos es casi total. Con las xen-tools es fácil crear un domU: se especifican los recursos (CPU, RAM), los discos virtuales y la configuración de red y automáticamente se inicia la instalación desatendida del sistema operativo (típicamente Debian). Dependiendo de los recursos, el contenedor domU está disponible en el orden de minutos.

De entrada, los recursos del dom0 y los domU son independientes, con lo cual conviene planificar un poco durante la instalación inicial. Existen opciones como el ballooning que otorgan mayor flexibilidad en este punto.

Para clonar o migrar el contenedor, basta replicar los discos virtuales y el fichero de configuración del domU. Normalmente los discos virtuales son del orden de gigas, con lo cual el proceso de copia está en el orden de minutos (con hardware estándar)

Nuevo: LightVM promete dar a la virtualización basada en Xen la agilidad de la basada en contenedores.

Docker

En Docker, se comparten muchas cosas. En primer lugar, los contenedores comparten el kernel del servidor donde corre Docker (que a su vez, puede ser también un contenedor, por ejemplo una máquina VirtualBox)

Docker comparte la imagen (que contiene los ficheros del sistema operativo) entre los contenedores que usen el mismo sistema operativo, lo cual contribuye a la ligereza generalizada de Docker.

Docker también comparte la filosofía de git, ofreciendo un repositorio de imágenes con el que aplicar las operaciones estrella: commit, diff, push, pull. El concepto repositorio tiene otra gran ventaja competitiva: resulta fácil poner en marcha una imagen sobre casi cualquier servidor. Si el servidor tiene instalado Docker, basta con descargar la imagen con una operación pull y ejecutarla. Otras soluciones como VMware o Virtualbox definen formatos de imagen estándar, pero en la práctica pueden resultar poco prácticos. Por ejemplo, en Amazon AWS (basado en Xen) no se puede ejecutar VMWare.

Esta filosofía git supone que lo habitual sea “descargar” un contenedor y personalizarlo si es necesario, más que crearlo de cero. El tiempo necesario para tener disponible el “contenedor primigenio” ronda los minutos, igual que en Xen. Pero a partir de ahí, cada nuevo contenedor es cuestión de segundos.

Aunque se podría aprovechar el repositorio para gestionar las configuraciones, resulta más conveniente continuar utilizando herramientas específicas como salt stack, puppet o chef. Aspectos del sistema operativo como las cuentas de usuario “viven” en la propia imagen y no resulta práctico “contaminar” el repositorio de imágenes con commits que vayan registrando esos cambios. De hecho, el modelo va más en la linea de descargar (o construir) una imagen “de sólo lectura” y guardar el estado aparte, aprovechando el mapeo del sistema de ficheros del servidor subyacente.

En el caso de los logs, la cosa se complica. Una solución es usar Portable Services

Gracias al espíritu de compartir, “clonar” un contenedor es casi instántaneo. Una migración aprovechando el repositorio puede ser rápida, cuando sólo hay que transferir las diferencias. En el caso de que se lleve a cabo exportando e importando la imagen, nos encontraríamos en el mismo escenario que en Xen (copiar “todo”).

Por defecto, también se mapean puertos a fin de economizar direcciones IP. No obstante, si un contenedor necesita una IP propia es posible configurarlo.

La única “pega” es que Docker necesita kernel 3.8 (o más reciente). Muchas distribuciones cumplen este requisito. En el caso de Debian 7, aún va por la 3.2, con lo cual habría que actualizarlo vía backports o similar.

Calzado cómodo

Nuestros pies son una de las partes del cuerpo que más usamos, y más inconscientemente, sin darnos cuenta de que están ahí… hasta que nos recuerdan su existencia con dolores o tensiones.

Por eso parece lógico cuidarlos entre otras cosas con buen calzado. Ahora tenemos oportunidad de intentar varias propuestas al respecto, aunque como siempre los mercaderes han visto otro filón y nos imponen unos precios abusivos (de 100 euros para arriba)…

Cada propuesta hace hincapié en algún aspecto o se aproxima al problema desde una perspectiva particular. Una vez más, la mejor forma de descubrir cuál se adapta mejor a uno mismo es yendo a una tienda y probándoselos.

  • MBT: se sienten cómodos desde el primer momento que te los pones, y realmente se nota una diferencia con otros zapatos. Pero, habría que ver qué pasa después de usarlos unos meses
  • Vibram FiveFingers: con su característico perfil de cinco dedos, al menos llamarás la atención. La primera sensación no es nada del otro mundo, pero quizá se noten diferencias después de usarlos un tiempo
  • 24hrs: una apuesta nacional (de Elche) que habrá que probar…
  • Sketchers: algunos modelos resultan sospechosamente similares a los MBT. No son tan cómodas, pero cuestan la mitad…
  • Adidas de suela “partida”, como las Chill o las CC Ride: ligeras y flexibles, parece que andas descalzo… aunque no vaya cada dedico separao (como en las Five Fingers)
  • Grandene Rider: para el verano son la mejor opción, super-cómodas y a precio razonable (comparado con las anteriores, no con otras sandalias del Primark, o incluso unas Havaianas básicas)

¿Y tú? ¿Cuáles son los zapatos más cómodos que has disfrutado?

El tamaño importa

Con el auge de los dispositivos móviles (teléfonos, tablets, e-books…) cobra importancia tanto el tamaño de los mismos como su resolución.

En la wikipedia encontramos un interesante artículo que recopila tamaños y resolución de pantalla de algunos dispositivos. Por orden de resolución:

  • Nuevo (29/6/2012) Google Nexus 7: 216 ppp, 340 gramos.
  • El new iPad (o iPad 3),2048×1536 en 9’7″, o sea 264 puntos por pulgada (ppp). Es el campeón actual en los tablets (aunque anda lejos de la resolución de los móviles, sin ir más lejos el iPhone 4 con sus 326ppp), pero en breve Samsung sacará su tablet equivalente… Peso: 650g (Wifi)
  • Asus Transformer Pad Infinity, 1900×1200 en 10″… 224ppp. A la venta a finales de 2012.
  • El Samsung Galaxy Tab 8.9 tiene resolución de 1200×800, o 170ppp. 470 gramos.
  • Los tablets de 7″ rondan los 1024×600, o 170 ppp. 422 gramos.
  • El Kindle con sus 800×600 en 6″, 167 ppp. 240gramos.
  • El iPad2 (y el iPad original) con sus 1024×768 pixels se traduce en 132 ppp. 600 gramos.

Puede parecer irrelevante, pero al igual que el peso, el grosor o el tamaño (frase ideal para malpensados 😉 ) la resolución sí se nota. Por eso antes de comprarse un juguete de estos resulta conveniente darse una vuelta por una tienda en la que probar las diferentes opciones y así encontrar la que se adecúe más a nuestras necesidades. De nuevo, en la Wikipedia encontramos otro artículo: una comparariva de tablets

Sobre el peso, resulta curiosa la aproximación de Sony, que en su Sony Tablet S tiene en cuenta el torque…

Otro factor a considerar: las conexiones. En esto los Android suelen ofrecer conexiones estándar (USB, HDMI…) directamente, mientras para el iPad hay que recurrir a adaptadores. En el caso de las tarjetas SD, en principio es interesante poder ampliar fácilmente la memoria del dispositivo, pero esa distinción de memorias a la que el iPad se resiste tiene sus efectos secundarios: dos espacios de memoria diferentes, y dos velocidades diferentes (salvo que demos con una tarjeta SD tan rápida como la flash que lleve el dispositivo). De hecho, los tablet más económicos suelen recortar por ahí.

Tarifas planas de internet

…pero planas, planas… En el caso de las tarifas de internet para el hogar (ADSL o cable), la mayoría rondan los 50 euros por entre 5 y 20 Mbps. La opción más económica son 10 Mbps por 40 euros, la más cara 100 Mbps por 112 euros. En todos los casos, precios finales con IVA incluido.

En el caso de internet móvil (3G o HSPA), la situación es similar: los 5GB de tráfico al mes oscilan entre 25 y 35 euros. Con estos precios, a partir de los 10GB por mes compensaría la opción “doméstica”. Sin embargo, dos grandes operadores de móvil prometen conexión más o menos “ilimitada” (ver más abajo) por 53 euros al mes.

La velocidad real es un 20% de la anunciada (4 Mbps “reales” frente a 21Mbps publicitados), pero aún así esos 4Mbps (500KB/s) pueden ser suficientes en muchos casos.

A partir de los 10GB la velocidad depende de la saturación de la red (con lo cual puede ser elevada o mínima). En la letra pequeña se indica que a partir de un consumo de 20GB/mes se considera mal uso del servicio.

O sea, además de la reducción de la velocidad a partir de los 10GB, no se pueden exceder los 20GB/mes

Total, resulta complicado escapar de los 50 euros al mes por algo que hoy en día es casi tan básico como la propia electricidad… La única elección está en qué se contrata:

  • ADSL 10Mbps por 40 euros/mes? (se necesita línea telefónica… y conseguir que te instalen una línea en algunos casos es una pesadilla)
  • Cable 6Mbps por 50 euros/mes? (se necesita cable, y en algunos casos también puede ser imposible que te instalen el cable)
  • móvil 42Mbps por 53 euros/mes? (se necesita buena cobertura y un tráfico por debajo de 20GB/mes)