Contenedores virtuales

El auge de la virtualización en la década pasada dió cabida a la abstracción “contenedor”, entendido como un sistema más o menos autónomo que comparte los recursos del servidor real de toda la vida. Esa abstracción ofrece muchas ventajas: mejor aprovechamiento del servidor, poder migrar más fácilmente un sistema de un servidor a otro, aislar aplicaciones y/o servicios dentro del contenedor…

Como ya sucedió con la dualidad proceso-hilo, en este panorama se hacían necesarios contenedores cada vez más ligeros. Las contenedores implementados como máquinas virtuales eran un fiel reflejo se los servidores clásicos, emulando sus componentes hardware. Pero, en muchas ocasiones más que tanta fidelidad resultaba preferible más agilidad.

En 2008 surgió la primera iniciativa en esa linea: los contenedores Linux (LxC). La tecnología estaba ahí, pero igual que en su día fue necesario el empujón de VMware para hacer más accesible la virtualización clásica, no fue hasta la entrada en escena de Docker que estos contenedores Linux llegaron a las masas.

Con lo cual, hoy por hoy dispnemos de múltiples opciones de virtualización. Dentro de las de código abierto, las más apetecibles son VirtualBox, Xen y Docker. Leamos una pequeña comparativa de las dos últimas.

Xen

El supervisor corre en un “contenedor maestro”, dom0, el cual gestiona a los demás “contenedores de usuario”, domU. Cada uno ejecuta su propio kernel y el aislamiento entre ellos es casi total. Con las xen-tools es fácil crear un domU: se especifican los recursos (CPU, RAM), los discos virtuales y la configuración de red y automáticamente se inicia la instalación desatendida del sistema operativo (típicamente Debian). Dependiendo de los recursos, el contenedor domU está disponible en el orden de minutos.

De entrada, los recursos del dom0 y los domU son independientes, con lo cual conviene planificar un poco durante la instalación inicial. Existen opciones como el ballooning que otorgan mayor flexibilidad en este punto.

Para clonar o migrar el contenedor, basta replicar los discos virtuales y el fichero de configuración del domU. Normalmente los discos virtuales son del orden de gigas, con lo cual el proceso de copia está en el orden de minutos (con hardware estándar)

Nuevo: LightVM promete dar a la virtualización basada en Xen la agilidad de la basada en contenedores.

Docker

En Docker, se comparten muchas cosas. En primer lugar, los contenedores comparten el kernel del servidor donde corre Docker (que a su vez, puede ser también un contenedor, por ejemplo una máquina VirtualBox)

Docker comparte la imagen (que contiene los ficheros del sistema operativo) entre los contenedores que usen el mismo sistema operativo, lo cual contribuye a la ligereza generalizada de Docker.

Docker también comparte la filosofía de git, ofreciendo un repositorio de imágenes con el que aplicar las operaciones estrella: commit, diff, push, pull. El concepto repositorio tiene otra gran ventaja competitiva: resulta fácil poner en marcha una imagen sobre casi cualquier servidor. Si el servidor tiene instalado Docker, basta con descargar la imagen con una operación pull y ejecutarla. Otras soluciones como VMware o Virtualbox definen formatos de imagen estándar, pero en la práctica pueden resultar poco prácticos. Por ejemplo, en Amazon AWS (basado en Xen) no se puede ejecutar VMWare.

Esta filosofía git supone que lo habitual sea “descargar” un contenedor y personalizarlo si es necesario, más que crearlo de cero. El tiempo necesario para tener disponible el “contenedor primigenio” ronda los minutos, igual que en Xen. Pero a partir de ahí, cada nuevo contenedor es cuestión de segundos.

Aunque se podría aprovechar el repositorio para gestionar las configuraciones, resulta más conveniente continuar utilizando herramientas específicas como salt stack, puppet o chef. Aspectos del sistema operativo como las cuentas de usuario “viven” en la propia imagen y no resulta práctico “contaminar” el repositorio de imágenes con commits que vayan registrando esos cambios. De hecho, el modelo va más en la linea de descargar (o construir) una imagen “de sólo lectura” y guardar el estado aparte, aprovechando el mapeo del sistema de ficheros del servidor subyacente.

En el caso de los logs, la cosa se complica. Una solución es usar Portable Services

Gracias al espíritu de compartir, “clonar” un contenedor es casi instántaneo. Una migración aprovechando el repositorio puede ser rápida, cuando sólo hay que transferir las diferencias. En el caso de que se lleve a cabo exportando e importando la imagen, nos encontraríamos en el mismo escenario que en Xen (copiar “todo”).

Por defecto, también se mapean puertos a fin de economizar direcciones IP. No obstante, si un contenedor necesita una IP propia es posible configurarlo.

La única “pega” es que Docker necesita kernel 3.8 (o más reciente). Muchas distribuciones cumplen este requisito. En el caso de Debian 7, aún va por la 3.2, con lo cual habría que actualizarlo vía backports o similar.

Debian USB para EFI y BIOS

La idea es poder arrancar / instalar Debian desde un pendrive (llave / pincel USB) tanto en ordenadores con arranque BIOS (clásico de PCs y compatibles) como con arranque EFI (el supuesto futuro, por ahora casi exclusivo de ordenadores Mac Intel)

En “Cómo crear un USB con Ubuntu Live para Mac y PC” proponen un método que aprovecha la emulación BIOS de los microcódigos de algunos Mac, por lo que es propenso a fallos (por ejemplo, “Error: Not found while loading legacy loader”). La alternativa es integrar un gestor de arranque EFI, por ejemplo Grub2, como plantean en “Testing on UEFI

Todos los ficheros (grub, live cd, etc) deben ser para la arquitectura del ordenador en el que se va a usar (por ejemplo, amd64)

PASOS EN LINUX

Particionar el pendrive (por ejemlo, /dev/sdb)

sdb1: ext3 (en fdisk 82) –  32 MB (para que quepa el directorio boot del live cd)
sdb2: HFS+ (en fdisk AF) – 16MB
sdb3: FAT32 (en fdisk, b), activa (boot) – resto espacio disponible

Crear los sistemas de ficheros ext3 y FAT32 con mkfs

Montar la imagen filesystem.squashfs para poder copiar en sdb1 el directorio boot que contiene

Instalar grub2 en el MBR del pendrive, usando como directorio raiz el sistema de ficheros ext3 (sdb1)

grub-install --root-directory=/mnt/sdb1 /dev/sdb

Copiar los ficheros del Live-CD de Debian al sistema FAT32. En el live CD, los ficheros de arranque son /live/vmlinuz y /live/initrd.img (esto es importante para configurar el grub, ver más abajo)

PASOS EN MAC

Formatear la partición HFS+ (disk2s2 en Mac) con Disk Utility

Copiar la carpeta efi (dentro del paqute refit .dmg) a la partición HFS+

Ejecutar como superusuario el script efi/refit/enable.sh.

sudo enable.sh

Este script instala refit en el pendrive, con lo que la tabla de particiones pasa a formato GPT

Al arrancar el Mac, dejar pulsada la tecla Alt para que permita elegir el dispositivo de arranque. Elegir el pendrive.

Una vez en grub, configurar el arranque a mano:

root (hd0,3)
linux /live/vmlinuz boot=/live live-config
initrd /live/initrd.img
boot

El autologin debería estar activado (gracias al parámetro live-config). En caso de que pregunte por usuario y clave, usar user y live.

Ejecutar el instalador (debian-installer)

Se puede consultar documentación sobre configuración del linux live en las páginas live-boot y live-config (usando man)

Para instalar Debian desde el Live-CD se está desarrollando el paquete live-installer. Otra forma de instalar Debian desde USB es copiando los ficheros de un disco de instalación, por ejemplo netinst. En este caso los ficheros son install.amd/vmlinuz e install.amd/initrd.gz (una vez definida la raiz con root, se puede ejecutar ls para buscar esos ficheros)

Otras distribuciones como Fedora permiten crear un pendrive de instalación UEFI directamente

Enlaces de interés:

Manual de Debian-Live

GPT

Linux en Apple Xserve

Citas variadas

“El placer no debe llevarse al extremo del desenfreno; la pena no debe llevarse al extremo de la inmolación” – Confucio

“El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas” – Bertrand Russell

“Lo que me preocupa no es el grito de los malos, sino el silencio de los buenos” – Martin Luther King

“No sobrevive la especie más fuerte, ni la más inteligente, si no la que mejor se adapta a los cambios.” – Charles Darwin

“No hay tiranía peor que la de una conciencia retrógrada o fanática que oprime a un mundo que no entiende en nombre de otro mundo que es inexistente” – George Santayana

“Tiene que vivir despacio, para poder ver pasar la vida” Flora Purim.

“Tempus fugit, carpe diem. Vita brevis, carpe diem” Rodrigo Leão.

“Quis custodiet ipsos custodes?” Juvenal.

“Sólo hay dos clases de hombres: los justos que se creen pecadores, y los pecadores que se creen justos” Blaise Pascal.

“Sólo hay dos clases de hombres: los que dividen a los hombres en dos tipos, y los otros”. Chesterton.

“Buscad la belleza. Es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo”. Ramón Trecet.

“Primero arrestaron a los comunistas; como yo no era comunista, no hice nada. Más tarde vinieron a por los social demócratas, pero como yo no era social demócrata, no hice nada. Cuando vinieron a por los sindicalistas, no protesté, porque no era un sindicalista. Luego vinieron a por los judíos, pero como yo no era judío no hice nada. Finalmente vinieron a por mí y me arrestaron, y ya no quedaba nadie para protestar “. Martin Niemoeller

“(…) O pensamento criador submergido, afogado pelas teorias, pelos conceitos dogmáticos, o avanço do homem travado por regras imutáveis? Sonho com uma revolução sem ideologia, onde o destino do ser humano, seu direito a comer, a trabalhar, a amar, a viver a vida plenamente não esteja condicionado ao conceito expresso e imposto por uma ideologia, sea ela qual for (…) Fugi no início do terceiro ano, atravessei o sertão da Bahia no rumo de Sergipe, iniciando minhas universidades.” Extraido de “O menino Grapiuna”, de Jorge Amado.

“Quem de dentro de si não sai
vai morrer sem amar ninguém (…)
Capoeira que é bom não cai
mas se um dia ele cai, cai bem (…)” – “Berimbau“, de Baden Powell y Vinicius de Moraes

“En mi cabeza tengo una especie de mapa cultural, en el que encuentro similitudes entre diferentes culturas. Por ejemplo, para mi la música pop japonesa suena como la música árabe: la entonación vocal, el vibrato… En mi mente, Bali está al lado de Nueva York” – Ryuichi Sakamoto

Nuevas citas en 2011:

“Dos capitanes hunden el barco” (proverbio persa)

“El hombre sabio instruye sin palabras” (proverbio chino)

 

Samorost 2

Samorost2 es una aventura que se puede jugar directamente en el navegador (siempre que tengas instalado el “plugin” Macromedia Flash). El diseño del juego, sus gráficos y su música son muy originales y de gran calidad: además de recrear la vista y el oido, Samorost 2 entretiene con su peculiar estilo.

Samorost2

Códigos de acceso directo a cada nivel

  • POKLOP
  • SOPOUCH
  • KOMPOTARNA
  • BUDOAR

Guía del juego

Los invasores llegan al planeta y comienzan a robar los frutos de tu tierra. Pulsar en la caseta del perro, para que salga a atacarlos. Le secuestran y se lo llevan a su planeta. Tu les sigues con tu nave.

Código: POKLOP (trampa, trampilla, cubierta, tapadera de cubo de basura)

Pulsa sobre ti para salir de la nave. Una planta te atrapa. Pincha en el insecto de la izquierda y deposítalo sobre la planta para que la mordisquee y te libere. Dirígete a la parte izquierda de la pantalla.

En esta pantalla hay otro alienígena aporreando una caracola metálica. Pincha en la entrada de su casa. Pincha en el tapón de la botella mediana. Desplaza el ratón a la izquierda y veras dos animalillos. Pincha sobre el pequeño; cuando el otro deje de chupar de la tubería, aprovecha para colocar el tapón. Vuelve a la casa y selecciona la manivela de la derecha, para que el cuerno derecho se incline. Pulsa sobre el mono dos veces para que caigan unos polvos en el cuerno y de ahí al caldero. Accciona tres veces la palanca que está junto a los dos animalillos, para que el caldero se llene de agua. Pulsa sobre la rueda del caldero para que se caliente. Gira la rueda del grifo y la poción que acabas de preparar caerá en el cubo de madera. El alienígena lo verá y se la beberá, quedando dormido. Coge el martillo. De vuelta a la primera pantalla (la derecha) pulsa sobre el robot, para darle un martillazo y que abra la compuerta.

Código: SOPOUCH (abertura, salida, chimenea)

Camina a la derecha. Pincha en el animal que está durmiendo cuando pase delante de él la larva que sube y baja. Pincha en la mosca y luego en ti mismo. La araña hace un capullo con la mosca. Cuélgate de él.

Código: KOMPOTARNA (salsa, compota, confección)

Pincha varias veces en el agujero del techo. Conecta el ladrón en el enchufe. Pulsa dos veces en el cable de la nevera. Coge la linterna de la habitación contigua. Pincha en el garfio para abrir la alcantarilla.

Tira de la cadena y gira la manivela que aparece cuando baja el nivel del agua. Tira de nuevo de la cadena. Gira la manivela que aparece en la parte inferior. Entra por el túnel.

Pincha en cada una de las tres ruedas hasta que estén alineadas verticalmente (como un símbolo +). Gira la manivela grande. Entra por el agujero al otro lado.

Apareces de nuevo en la pantalla donde cogiste la linterna, pero ahora te encuentras en la parte inferior. Introduce la moneda y pulsa el botón inferior. Coge la llave inglesa y desenrosca las cuatro tuercas de la máquina que está a la derecha. Se abrirá la tapa. Pulsa en la cinta para estropear la máquina. Devuelve la llave inglesa al robot. El protagonista vuelve sólo a la primera pantalla.

Mientras el alienígena repara la máquina, aprovecha para subir por la escalera. Pulsa el botón que esta al lado de la compuerta por la que salen las frutas. Vacía las frutas del cesto derecho llevándolas al cesto izquierdo. Métete en el cesto que acabas de vaciar para caer en una botella de la planta inferior.

Código: BUDOAR (tocador, gabinete)

Cuelga la morcilla en el cuerno de la calavera que está a la derecha del perro. Aprovecha cuando el alienígena intenta recuperar su sombrero para pulsar el botón que está en el brazo del sillón. Mientras caes pincha en la antena para que deje de funcionar la televisión. Una vez en el suelo, pincha sobre el alienígena para empujarle a su propia trampa. Usa la llave para liberar a tu perro. Pulsa el botón para llamar al ascensor de la derecha y regresar a tu cohete con tu perro.

Aquí termina la primera parte del juego. Si quieres más puedes comprar la segunda parte en la página web de sus creadores, Amanita Design.

Dislexia, discaculia, dislalia, ecolalia, palilalia, ecopraxia, coprolalia

Transtornos más frecuentes de lo que creemos y que no se limitan a la hipermencionada dislexia.

Como se suele decir, el primer paso para la mejora es ser consciente de qué falla. A veces puede ser complicado, como es el caso de la ecolalia. Otras veces puede ser una falsa alarma, como la aparente coprolalia de Cartman en “Le petit Tourette”

A continuación, una breve definición / explicación de cada término:

  • dislexia: dificultad con la lectura (lexia = habla o dicción)
  • ecopraxia: repetición involuntaria de los movimientos de otra persona (praxia=llevar a cabo algo, acción). A pequeña escala, todos tendemos a pequeñas sintonías de movimiento por empatía, de las cuales sólo se dan cuenta terceros observadores. También es común repetir un movimiento que se está aprendiendo. Fuera de estas circunstancias, puede tratarse de ecopraxia (obviamente, el diagnóstico ha de hacerlo un especialista con experiencia). La ecopraxia está vinculada sobre todo al síndrome de Tourette, pero aparece también en autistas
  • ecolalia: repetición involuntaria de algo que acaba de decir otra persona, como un eco
  • discalculia: dificultad con los cálculos matemáticos
  • dislalia: dificultad para pronunciar ciertos fonemas (lalia = habla)
  • palilalia: repetición involuntaria de palabras o frases (pali=otra vez)
  • coprolalia: tendencia a proferir obscenidades o insultos fuera de contexto (copro=heces)

La ecopraxia y la ecolalia se incluyen dentro de los “ecofenómenos” (repetir acciones ajenas).

Proceso de compra de un coche

Normalmente, el proceso de compra de un vehículo nuevo conlleva un desembolso económico considerable, de ahí el interés en saber dónde se mete uno y qué puede esperar. En esta página se recogen los pasos más habituales de dicho proceso, junto con algunos comentarios y consejos.

  1. Selección inicial de coches. en este paso tenemos que ajustar el coche que queremos con el presupuesto del que disponemos. En primer lugar deberíamos pensar el tipo de vehículo que nos conviene más: habitualmente será un turismo, pero los derivados de turismo (furgonetas) y los todos terreno pueden resultar interesantes. Hay que informarse bien de las ventajas e inconvenientes de cada tipo. Por ejemplo, los vehículos industriales (como las furgonetas) ofrecen más espacio por menos dinero y están exentos del impuesto de matriculación, pero tienen que pasar la ITV cada 2 años y legalmente el límite de velocidad es 100 Km/h.Este proceso de selección es iterativo: mirar las características y precios de los coches deseados, evaluar su coste, buscar alternativas, volver a mirar… Al final de esta etapa deberíamos concentrarnos en pocas opciones pero variadas.Para recabar información podemos recurrir a revistas especializadas, páginas web de los concesionarios, buscadores de vehículos…
  2. Elección del vehículo que nos gusta de verdad. La mejor forma de determinar cuál es nuestro coche es viéndolo y probándolo. La forma más cómoda es acudir a alguna ciudad del automóvil (o similar), donde hay concesionarios de la mayoría de las marcas, de modo que en un par de horas se pueden ver de cerca los coches de la selección que hicimos en el paso anterior. En cada concesionario podemos conseguir un presupuesto y catálogos con información detallada de cada vehículo, que nos ayudarán a tomar la decisión definitiva.También es conveniente hacerse una idea de qué extras nos interesan y cómo conseguirlos; a veces resulta más económico adquirir un modelo más sofisticado (con un motor más potente, por ejemplo) y que ya trae de serie esos extras, que comprar un modelo más básico y añadirle todos los extras uno a uno.Respecto a los extras (u opciones), los más recomendables son (de más a menos importante):

    – ABS (evita el bloqueo de los frenos), ESP (evita derrapes), doble airbag, cinco puertas
    – aire acondicionado (o mejor aún, climatizador)
    – si vamos a hacer 20000 Km al año o más, compensa un motor diésel por el coste del combustible (frente a los motores de gasolina)
    – garantía de 5 años: nos ofrece una tranquilidad adicional, aunque normalmente tiene el inconveniente de que lleva asociado un límite de kilómetros bastante bajo, con lo que en la práctica resulta preferible la garantía de serie (2 años sin límite de kilómetros)
    – ordenador de a bordo, control de velocidad (cómodo para viajes largos, ya que con él la velocidad se mantiene sin necesidad de pisar el acelerador)
    – pintura metalizada (más resistente, aunque también es más cara), de color claro (se nota menos la suciedad)
    – sensor de aparcamiento (emite un pitido cuya intensidad crece a medida que nos acercamos a un obstáculo)
    – reproductor de CD (o mejor aún, de MP3). Este es un extra que se puede conseguir más barato en tiendas especializadas en autorradios; por eso, si no viene de serie o no conseguimos “sacárselo” al comercial, combiene plantearse el comprar el coche sin reproductor e instalárselo por nuestra cuenta.

    Hay otros extras que intentan vendernos como lo mejor de lo mejor pero que en el día a día resultan poco prácticos (o dicho de otro modo, no compensan), como son: tapicería de cuero, faros de xenon, llantas de aleación, accesorios para climas muy frios (como asientos con calefacción, o espejos calefactables, que sólo usaremos si circulamos por sitios con temperaturas próximas a 0 grados…)

  3. Comparar precios. Una vez nos hemos decantado por un coche en particular, debemos buscar el mejor precio. Primero averiguamos en la página web del fabricante cuáles son los concesionarios más próximos, seleccionamos tres o cuatro y los visitamos. Volvemos a pedir presupuestos.A la hora de elegir concesionario, tan importante es el precio final que nos ofrezcan, como la confianza que nos inspire (comprar un coche en un concesionario que no es de fiar puede ser bastante traumático) o las facilidades que nos ofrezcan (aunque normalmente los bancos ofrecen mejor financiación).En principio es difícil saber qué concesionarios son de fiar, pero algunas pistas pueden ser: antigüedad (mejor concesionarios “de toda la vida” que uno recién abierto), opinión de conocidos, evaluaciones en foros…
  4. Búsqueda del préstamo más ventajoso: una vez más, recorremos 3 o 4 cajas y bancos para determinar cuál nos ofrece las mejores condiciones. A la hora de comparar lo mejor es utilizar la cuota mensual para un determinado plazo (por ejemplo, 3 años), ya que a veces el tipo de interés se interpreta de distintas formas.
  5. Configuración el vehículo. Acudimos al concesionario elegido y reservamos el vehículo con todos los detalles: qué extras incluirá, cuál será el precio final, cuándo se entregará… Todo eso se suele recoger en la orden de pedido. Si no vamos a financiar el coche con el concesionario (o para ser más exactos, con la finaciera que trabaja con el concesionario), necesitaremos una factura proforma que deberemos entregar en el banco, junto con otros documentos (normalmente, el DNI, el contrato de trabajo y las 3 últimas nóminas)El plazo de entrega depende de dónde se encuentre el coche. Si ya está en el concesionario, es inmediato. Si está fabricado, suele variar entre 15 días (el coche ya está en España) o un mes (el coche está de camino en barco). Si no está fabricado, el mínimo suele ser tres meses. La ventaja (si no tenemos prisa) es que podemos configurarlo al detalle.En cualquier caso, es conveniente “negociar” por escrito el plazo de entrega, de modo que sea más fácil reclamar en caso de que se produzcan retrasos.
  6. Compra del coche: normalmente, hasta que el concesionario no recibe una suma importante no mueve un dedo. La distribución del coste del vehículo es muy variable y depende de lo que negociemos con los comerciales del concesionario y del banco (normalmente, el banco quiere un sólo pago, bien sea por transferencia o bien por cheque). Algunos ejemplos son:- pagar una señal (entre el 15% y el 50%) y el resto una vez se haya entregado el coche en perfecto estado- pagar todo el importe de una vez

    A la hora de decidir entre transferencia o cheque también es importante considerar las comisiones que nos cobrará el banco por cada una.

  7. Seguro: una vez más, la oferta es abrumadora y compleja. Hay que armarse de paciencia y evaluar qué aseguradora nos ofrece más cobertura por menos dinero. Una vez elegida, podemos contratar el seguro si sabemos el número de bastidor o la matrícula, con fecha de vencimiento (inicio de las prestaciones del seguro) la de la entrega del coche.
  8. Matriculación: casi todos los concesionarios incluyen los gastos de matriculación en el precio. Eso significa que acuden a una gestoría que por unos 200 euros realiza todos los trámites necesarios: permiso de circulación, impuesto de circulación, matriculación… Si disponemos de mucho tiempo libre podemos optar por hacer nosotros las gestiones y ahorrarnos ese dinero.
  9. Recogida del vehículo: una vez el coche está en el concesionario matriculado y asegurado podemos recogerlo. Algunos aspectos que debemos comprobar antes de llevarnos el coche son:- comprobar que la documentación que nos entregan está completa: permiso de circulación, tarjeta de inspección técnica (ITV), factura de compra, manual de instrucciones y mantenimiento, libro de garantía (firmado, sellado y con la fecha de compra)- comparar el número de bastidor del coche con el del permiso de circulación

    – comprobar el modelo, las características y las opciones del coche, así como su estado

    Recuerda que para poder circular necesitas los triángulos de señalización, el chaleco refrectante y el juego de bombillas de repuesto. Los concesionarios suelen regalar todo eso como cortesía con el cliente, pero no está de más asegurarse antes de que sea demasiado tarde.

Proverbios tradicionales y populares

“El diablo está en los detalles” – Tradicional inglesa

“Una cosa es encontrar una mina de oro, y otra es extraer el oro de la mina” – Tradicional

“Todo el mundo quiere subir al cielo, pero nadie quiere morir” – Tradicional brasileña

“Aquel que pregunta es tonto cinco minutos,
el que no pregunta es tonto para siempre ” – Tradicional china

“Incluso un reloj estropeado acierta dos veces al día” – Popular.

“Las grandes obras las sueñan los genios locos,
las ejecutan los luchadores natos,
las disfrutan los felices cuerdos
y las critican los inútiles crónicos” – Tradicional rusa

Frases de Jesús Quintero

“Siempre hay cosas por las que merece la pena vivir. Te lo digo yo, que no soy sospechoso de optimismo.
Aunque a veces no lo parezca, siempre hay alguien esperándonos. Dale tiempo al tiempo, y si va muy despacio, adelántate a él, y corre si hace falta; pero no te rindas. La vida puede ser hermosa si uno se empeña en que lo sea”

“Muere lentamente quien se deja atrapar por la rutina,
quien recorre todos los días el mismo camino.

Muere lentamente quien no se atreve a cambiar de camisa,
quien perservera con un trabajo y una pareja que no le hacen feliz,
quien al menos una vez en su vida no se atreve a desoir sabios consejos,
a abandonar lo seguro para luchar por sus sueños.

No mueras lentamente:
vive hoy,
disfruta hoy,
haz hoy.

Te lo dice un músico, un loco, desde el Guadalquivir.” – (Aproximación al original de Jesús Quintero)

“Todo es verdad, menos el odio – dijo Luis Cernuda. Y yo le creo: el odio hace que seres humanos como nosotros parezcan nuestros enemigos. Sólo los falsos odian; los verdaderos entienden al otro y aman.” (Aproximación al original de Jesús Quintero)

“Alzo mi copa y brindo por todos los caballos de cartón que faltaron en mi infancia, por todos los amores que no me supieron esperar(…)” (Aproximación al original de Jesús Quintero)

“Comprendo la ambición, las tentaciones del poder, las razones de estado (…)
Comprendo que los ricos quieran seguir siendo ricos, y los poderosos más poderosos que nadie,
y que nadie esté dispuesto a renunciar a sus privilegios.
Comprendo que los países desarrollados quieran seguir creciendo
a costa de la miseria del tercer mundo
Comprendo que haya que fabricar y vender armas, porque la guerra es un negocio
Yo lo comprendo todo.
Lo que sucede es que no me lo creo, que no lo comparto, que no lo apoyo. Comprendo que las cosas sean así,
pero a mí todavía nadie me ha demostrado
que no puedan ser de otra manera.”

Teclas Windows y Mac

Existen pequeñas diferencias de teclas y atajos entre Windows y Mac. Cada sistema tiene su lógica que explica la elección de las teclas, por eso no hay problema mientras se use sólo uno de los dos. En otro caso, el dolor de cabeza puede ser considerable.

Mac tiene la tecla Comando (al lado de Control, con una manzanita). Windows tiene la tecla Windows (al lado de Control, con un logo de Windows).

Cerrar aplicaciones

  • Normal: Alt + F4 (Windows), Comando + Q (Mac)
  • “Cierre forzoso”: Ctrl + Alt + Escape (Mac), Ctrl + Alt + Suprimir (Windows)

Desplazamiento

  • En Windows, las teclas Inicio y Fin llevan al comienzo (o final) de la línea actual. Dejando pulsada la tecla Control mientras se usan las flechas hace que el cursor salte de palabra en palabra. Control+Inicio y Control+Fin llevan al inicio (o al final) del documento.
  • En Macintosh, algunos programas no soportan las teclas Inicio y Fin, o le dan otro significado. Para ir al principio de la línea se usa Comando+flecha izquierda (final de línea, Comando+flecha derecha). Saltos de palabra, mantener pulsada la tecla Opción. Inicio y fin de documento, usar Comando+flecha arriba (o flecha abajo)

Gestión de ventanas

  • Cambio entre programas distintos: Windows, Alt+tab; Mac, Comando+Tab
  • Cambio de ventana dentro del mismo programa: Mac, Comando+< (atajo altamente recomendable)
  • Ocultar ventana: Mac, Comando+H
  • Menú: Mac, Ctrl+F2
  • Tray (iconos arriba a la derecha en Mac): Ctrl+F8
  • Barra de herramientas: Ctrl+F5

Ficheros

  • Borrar (papelera): Mac, Comando+Retroceso; Windows, Suprimir

Excel

  • Editar celda: F2 en Windows, Ctrl-U (??) en Mac (parece que no se puede personalizar esta función, lo cual se podría explicar conspiratoriamente como una medida para que los usuarios de Windows teman a los Mac)
  • Cortar: Ctrl-X en Windows, F2 (y/o Cmd-X) en Mac

Listado completo de atajos de Excel para Mac

Captura de pantalla

  • Mac: Cmd+Shift+3 (toda la pantalla), Cmd + Shift + 4 (región)
  • Windows: Ctrl+ImprPt