Ubuntu puede reproducir música

En la serie de artículos “ubuntu-can” presentaremos las cosas que en un Mac son fáciles de hacer… y en Ubuntu también ^_^

iTunes tiene su manera de hacer las cosas, lo cual le ha creado muchos detractores. Pero… si le dedicas un tiempecillo a descubrir sus virtudes, no echas de menos a otros reproductores multimedia.

Ubuntu 11 ha elegido como sustituto de iTunes a Banshee. A veces es un poco lento, por eso merece la pena probar Rhythmbox (via Ubuntu Software Center). De hecho está más próximo a iTunes en su apariencia. y mantiene las funciones claves de iTunes:

  • Listas inteligentes (smart lists): permiten organizar tu música a tu gusto, agrupándolas en función de un conjunto de características (al estilo de una consulta en una base de datos). Por ejemplo, la clásica lista “Mis preferidas” no es más que una selección de las canciones cuya puntuación es de 4 estrellas o más. Mi lista “iPod Nano” contiene las canciones de mi lista “Música nueva y relajante” (canciones con etiqueta @relajante que  he añadido en los últimos 3 meses), mi lista “Favoritas Nano” (canciones con más de tres estrellas, limitada a 2GB) y mi lista “Pendientes Nano” (3 horas de música que aún no he escuchado). Como puedes comprobar, las posibilidades son infinitas. A Rhythmbox parecen faltarle algunos campos importantes, como “Skipped” y “Playlist”
  • “Explorador de columnas” (column browser): permite filtrar rápidamente por genero, artista o album.
  • Sincronización con iPod / iPhone: en Rhythmbox es un poco pobre, mejor usar gtkpod. Una ventaja de Ubuntu es que sus reproductores permiten rescatar archivos desde un iPod y sincronizar un iPod contra varios ordenadores (cosas que iTunes no permite) Puede leer incluso iPods formateados en un Mac (HFS plus), pero parece que escribir en ellos falla…
  • Extracción de audio desde CD (con la ayuda de Gstreamer)
  • Grabación de audio CD (con la ayuda de Brasero)
  • Detección de duplicados – aparentemente Bansheey Rhythmbox no tiene esta función 🙁
  • Obtener carátulas

iPod

El iPod (recientemente renombrado como “iPod Classic”) es un juguete codiciado, aunque a primera vista pueda parecer un reproductor del montón con un bonito diseño. Hasta que no se posee uno es difícil percatarse de esos pequeños detalles que lo hacen un gran reproductor por el que pagar una pasta.

Algunas virtudes del iPod:

  • interfaz cómodo y sencillo, resultado de la sabia combinación de la rueda con los menús. O recientemente, una gran pantalla táctil y el Multitouch
  • capacidades para todos los gustos, desde 1 GB para la gran mayoría hasta los 160 GB para melómanos empedernidos
  • reproducción auténticamente sin interrupciones (gapless), siempre que los ficheros estén preparados (un CD convertido a AAC, por ejemplo)
  • listas “inteligentes”
  • posibilidad de puntuar fácilmente las canciones
  • el diseño. Por ejemplo, la ubicación de la entrada para auriculares
  • la integración con iTunes simplifica la gestión de una colección de música amplia
  • recuperación automática de las carátulas de los discos (necesita cuenta en el Apple Store)

Algunos inconvenientes:

  • el precio, aún más excesivo si tenemos en cuenta que la caja del iPod sólo contiene el iPod y unos auriculares normales y corrientes. El cargador (para no depender de un puerto USB) va aparte a precio elevado.
  • el soporte. Échate a temblar si tu iPod comienza a fallar (no se te ocurra acercarle un imán), si la batería dura 5 minutos… La única solución práctica al 90% de este tipo de problemas es comprarse un iPod nuevo…
  • la salida de línea va integrada en el conector de la base y no hay muchos cables compatibles
  • la forma sencilla de pasar las canciones al iPod es iTunes, el cual ata de varias formas:
    • iTunes no deja descargar la música del iPod al ordenador
    • el iPod se vincula con el primer iTunes que lo sincroniza, de modo que no se puede hacer sincronización automática con otros iTunes (de otros usuarios o en otros ordenadores). Lo cual significa que si tienes la mala suerte de perder los datos de tu biblioteca iTunes, vas a tener que sincronizar tu iPod de nuevo desde cero. Es decir, a pasar otra vez todos los ficheros, a volver a crear las listas de reproducción y a volver a calificar tus canciones favoritas
    • Por suerte, hay programas como SharePod que permiten recuperar las canciones en caso de que no se pueda acceder a los originales en el ordenador