Jai Alai

– vaya lapsus, el jai alai es con cesta (en la mano). La ilustracion seria mas pelota vasca…
– no salga por peteneras!
– dejeme explicarle: estaba tomando un cafe en el aeropuerto con ese tio que parecia majo… Yo quería hacer un reportaje sobre Jai Alai, y el tío me suelta un rollo como gran experto. Viendo que su maleta era muy parecida a la mía me confié, y ya ve…

– así que esta mierda no es suya?

 

Bronx

No podía parar de pensar en el anuncio del apocalípsis que se va desgranando en Watchmen. Yo siempre fuí más de cómics, cómics de segunda mano. En parte tampoco era fácil conseguir otras cosas por el barrio…

El fin del mundo parece cosa de horas. No me da tiempo a hacer grandes reformas, y tampoco tengo una lista de /sueños/caprichos/deseos reprimidos/ pendientes a los que abocarme locamente, como está haciendo la mayoría. Me basta con gozarme este cigarillo, mientras pienso en el fin del mundo y yo. Con las pequeñas cosas es fácil achacarse responsabilidades o culpas, llevados por el ego y su afán de protagonismo, a veces mesiánico. El fin del mundo son palabras mayores. Mira que él siempre decía: “Salvador, te estás descarriando” Pero no, no puede ser que este mega-marrón galáctico-universal sea culpa mía…

Zona 0

– qué bueno tu brócoli
– adulador… ¿Y que tal el dia?
– Bueno… la rutina de entabicador, como siempre… y una llamada
– ¿Que fue?
– de un reality, por fin…
– ¡ay, que ilusión! ¿y de cual? ¿”La espiga”?
– Que va, mucho mejor… De “Zona 0”
– Mejor para ti, ¿no? Siempre soñaste con un novio motero…
– ya está el celoso… Sabes de sobra que en estos programas todo es teatro. Nuestra relacion esta segura. Me preocupa mas lo de las eliminatorias de turbo-moto…

Desperado

El medico borrachin me advirtio de que dejara el salon, Billy venia a por mi y su kung-fu era muy bueno, como todos sabian. El poblado indio esperaba que le llevase el aguardiente. Todo aconsejaba largarse. Pero yo ya tenia cita con las chicas, y mi revolver era mas rapido que cualquier patada.

Silent shadow

– Yo siempre estuve en contra de aquellas operaciones. Mi compromiso con el proyecto Silent Shadow me obligaba a ser el piloto, pero siempre reclamé. Me negué a las estratagemas de humillación de los sospechosos. Nunca participé.
– Sus superiores aseguran que esta persona es usted
– Señoria, le juro que el culo de la foto no es el mio

Satan

No oí la puerta, pero el extraño olor que se colaba por la rendija me atrajo hacia ella. Había una pequeña caja, que algún emisario debió de haber dejado allí. En la tapa lucía una estrella que me resultó curiosamente familiar. Cuando me agaché para verla de cerca, me di cuenta de que ya no habia marcha atras…