Escuchar CDs y reproducir Blu Ray: varias opciones

Los formatos físicos (vinilo, CD, Blu Ray) todavía tienen su encanto, como demuestra la variedad de medios y opciones para reproducirlos en 2019:

Con qué CD SACD Blu Ray Conexiones Interfaz Media Center
Raspberry Pi + unidad Blu Ray externa No HDMI Kodi (Android) Kodi
Reproductor Blu Ray independiente Sí (algunos modelos) HDMI Pantalla Fabricante
Playstation 4 No HDMI Pantalla Fabricante
Xbox One No HDMI, SPDIF Pantalla, Android Kodi
“Minicadena” (con tocadiscos) No No Depende Display Depende
PC / MAC (con lector Blu Ray) No HDMI OS (Android) Kodi
“Discman” (CD, MP3) No Noí Jack Display No

Los formatos digitales tienen la ventaja de que potencialmente se pueden “mover sin alteración” casi de extremo a extremo. En este contexto, el punto crítico es donde se hace el paso a analógico. Hoy en día es muy común consumir música digital (de Youtube, por ejemplo) en el móvil. Con unos auriculares decentes la escucha es bastante razonable, pero al hacer la conexión analógica a un equipo de alta fidelidad se aprecia la relativamente pobre conversión que hacen los circuitos del móvil. Sobre todo, al comparar con el resultado que ofrece la conversión que hace el equipo Hi-fi, la cual podemos apreciar si mantenemos la transferencia digital desde la fuente (por ejemplo, Spotify en el portátil) hasta el amplificador (usando conexión HDMI).

Este escenario le da valor añadido a las configuraciones que permiten hacer streaming por HDMI de Spotify, como son la Xbox One o un ordenador con salida de audio digital (SPDIF, HDMI…). Además, con la función que incorpora la aplicación de Spotify, desde el interfaz del Spotify del móvil puedes controlar cómodamente la reproducción en otro equipo (la Xbox One).

Kodi es el sucesor del clásico XBMC.

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El coste de los accesorios de la Raspberry Pi

La Raspberry Pi posee una gran versatibilidad, a pesar de su pequeño tamaño y consumo, por eso resulta idónea como media center, servidor de ficheros, pasarela remota… Siempre que uno esté dispuesto a cacharrear un poco: no olvidemos que se pende tal cual, y que tal cual no funciona. Necesitamos como mínimo un cable micro-USB para alimentarla y una SD con algún Linux para ARM.

Para un uso cómodo y habitual, resulta recomendable:

  • tarjeta inalámbrica USB: TP-Link wireless Nano USB 802.11N, 8 euros
  • un replicador de puertos USB con alimentación, que soporte tanto la Raspberry Pi como un disco duro externo de 2.5″: Dlink DUB-H4/E, 15 euros
  • tarjeta SD 8GB clase 10: 8 euros
  • cable micro-USB a USB: 6 euros
  • Carcasa de plástico (via impresora 3D): 3 euros

Total, en los accesorios gastamos 40 euros, lo mismo que cuesta la propia Raspberry. Pero aún así, el total sale por unos 70 euros, bastante competitivo

Raspberry Pi

Raspberry Pi:

“Eben [Upton] se estaba dando cuenta de que cada año los alumnos que ingresaban en la Escuela de Informática tenían menos nivel (…) Se identificaron algunos de los problemas: en las asignaturas de informática preuniversitaria se enseñaba Office o diseño web [en vez de programación] (…) las consolas de videojuegos habían sustituido a los Amiga, BBC, Spectrum ZX y Commodore 64 en los que generaciones anteriores habían aprendido a programar [como pasatiempo]”

¿Conseguirá Raspberry Pi volver a subir el nivel de los jóvenes? Lo que seguro consigue es un nuevo pasatiempo para esas generaciones anteriores (¿un ordenador tamaño tarjeta de crédito capaz de reproducir video en HD? Me lo pido!

Introducción al Raspberry Pi