Proceso de compra de un coche

Normalmente, el proceso de compra de un vehículo nuevo conlleva un desembolso económico considerable, de ahí el interés en saber dónde se mete uno y qué puede esperar. En esta página se recogen los pasos más habituales de dicho proceso, junto con algunos comentarios y consejos.

  1. Selección inicial de coches. en este paso tenemos que ajustar el coche que queremos con el presupuesto del que disponemos. En primer lugar deberíamos pensar el tipo de vehículo que nos conviene más: habitualmente será un turismo, pero los derivados de turismo (furgonetas) y los todos terreno pueden resultar interesantes. Hay que informarse bien de las ventajas e inconvenientes de cada tipo. Por ejemplo, los vehículos industriales (como las furgonetas) ofrecen más espacio por menos dinero y están exentos del impuesto de matriculación, pero tienen que pasar la ITV cada 2 años y legalmente el límite de velocidad es 100 Km/h.Este proceso de selección es iterativo: mirar las características y precios de los coches deseados, evaluar su coste, buscar alternativas, volver a mirar… Al final de esta etapa deberíamos concentrarnos en pocas opciones pero variadas.Para recabar información podemos recurrir a revistas especializadas, páginas web de los concesionarios, buscadores de vehículos…
  2. Elección del vehículo que nos gusta de verdad. La mejor forma de determinar cuál es nuestro coche es viéndolo y probándolo. La forma más cómoda es acudir a alguna ciudad del automóvil (o similar), donde hay concesionarios de la mayoría de las marcas, de modo que en un par de horas se pueden ver de cerca los coches de la selección que hicimos en el paso anterior. En cada concesionario podemos conseguir un presupuesto y catálogos con información detallada de cada vehículo, que nos ayudarán a tomar la decisión definitiva.También es conveniente hacerse una idea de qué extras nos interesan y cómo conseguirlos; a veces resulta más económico adquirir un modelo más sofisticado (con un motor más potente, por ejemplo) y que ya trae de serie esos extras, que comprar un modelo más básico y añadirle todos los extras uno a uno.Respecto a los extras (u opciones), los más recomendables son (de más a menos importante):

    – ABS (evita el bloqueo de los frenos), ESP (evita derrapes), doble airbag, cinco puertas
    – aire acondicionado (o mejor aún, climatizador)
    – si vamos a hacer 20000 Km al año o más, compensa un motor diésel por el coste del combustible (frente a los motores de gasolina)
    – garantía de 5 años: nos ofrece una tranquilidad adicional, aunque normalmente tiene el inconveniente de que lleva asociado un límite de kilómetros bastante bajo, con lo que en la práctica resulta preferible la garantía de serie (2 años sin límite de kilómetros)
    – ordenador de a bordo, control de velocidad (cómodo para viajes largos, ya que con él la velocidad se mantiene sin necesidad de pisar el acelerador)
    – pintura metalizada (más resistente, aunque también es más cara), de color claro (se nota menos la suciedad)
    – sensor de aparcamiento (emite un pitido cuya intensidad crece a medida que nos acercamos a un obstáculo)
    – reproductor de CD (o mejor aún, de MP3). Este es un extra que se puede conseguir más barato en tiendas especializadas en autorradios; por eso, si no viene de serie o no conseguimos “sacárselo” al comercial, combiene plantearse el comprar el coche sin reproductor e instalárselo por nuestra cuenta.

    Hay otros extras que intentan vendernos como lo mejor de lo mejor pero que en el día a día resultan poco prácticos (o dicho de otro modo, no compensan), como son: tapicería de cuero, faros de xenon, llantas de aleación, accesorios para climas muy frios (como asientos con calefacción, o espejos calefactables, que sólo usaremos si circulamos por sitios con temperaturas próximas a 0 grados…)

  3. Comparar precios. Una vez nos hemos decantado por un coche en particular, debemos buscar el mejor precio. Primero averiguamos en la página web del fabricante cuáles son los concesionarios más próximos, seleccionamos tres o cuatro y los visitamos. Volvemos a pedir presupuestos.A la hora de elegir concesionario, tan importante es el precio final que nos ofrezcan, como la confianza que nos inspire (comprar un coche en un concesionario que no es de fiar puede ser bastante traumático) o las facilidades que nos ofrezcan (aunque normalmente los bancos ofrecen mejor financiación).En principio es difícil saber qué concesionarios son de fiar, pero algunas pistas pueden ser: antigüedad (mejor concesionarios “de toda la vida” que uno recién abierto), opinión de conocidos, evaluaciones en foros…
  4. Búsqueda del préstamo más ventajoso: una vez más, recorremos 3 o 4 cajas y bancos para determinar cuál nos ofrece las mejores condiciones. A la hora de comparar lo mejor es utilizar la cuota mensual para un determinado plazo (por ejemplo, 3 años), ya que a veces el tipo de interés se interpreta de distintas formas.
  5. Configuración el vehículo. Acudimos al concesionario elegido y reservamos el vehículo con todos los detalles: qué extras incluirá, cuál será el precio final, cuándo se entregará… Todo eso se suele recoger en la orden de pedido. Si no vamos a financiar el coche con el concesionario (o para ser más exactos, con la finaciera que trabaja con el concesionario), necesitaremos una factura proforma que deberemos entregar en el banco, junto con otros documentos (normalmente, el DNI, el contrato de trabajo y las 3 últimas nóminas)El plazo de entrega depende de dónde se encuentre el coche. Si ya está en el concesionario, es inmediato. Si está fabricado, suele variar entre 15 días (el coche ya está en España) o un mes (el coche está de camino en barco). Si no está fabricado, el mínimo suele ser tres meses. La ventaja (si no tenemos prisa) es que podemos configurarlo al detalle.En cualquier caso, es conveniente “negociar” por escrito el plazo de entrega, de modo que sea más fácil reclamar en caso de que se produzcan retrasos.
  6. Compra del coche: normalmente, hasta que el concesionario no recibe una suma importante no mueve un dedo. La distribución del coste del vehículo es muy variable y depende de lo que negociemos con los comerciales del concesionario y del banco (normalmente, el banco quiere un sólo pago, bien sea por transferencia o bien por cheque). Algunos ejemplos son:- pagar una señal (entre el 15% y el 50%) y el resto una vez se haya entregado el coche en perfecto estado- pagar todo el importe de una vez

    A la hora de decidir entre transferencia o cheque también es importante considerar las comisiones que nos cobrará el banco por cada una.

  7. Seguro: una vez más, la oferta es abrumadora y compleja. Hay que armarse de paciencia y evaluar qué aseguradora nos ofrece más cobertura por menos dinero. Una vez elegida, podemos contratar el seguro si sabemos el número de bastidor o la matrícula, con fecha de vencimiento (inicio de las prestaciones del seguro) la de la entrega del coche.
  8. Matriculación: casi todos los concesionarios incluyen los gastos de matriculación en el precio. Eso significa que acuden a una gestoría que por unos 200 euros realiza todos los trámites necesarios: permiso de circulación, impuesto de circulación, matriculación… Si disponemos de mucho tiempo libre podemos optar por hacer nosotros las gestiones y ahorrarnos ese dinero.
  9. Recogida del vehículo: una vez el coche está en el concesionario matriculado y asegurado podemos recogerlo. Algunos aspectos que debemos comprobar antes de llevarnos el coche son:- comprobar que la documentación que nos entregan está completa: permiso de circulación, tarjeta de inspección técnica (ITV), factura de compra, manual de instrucciones y mantenimiento, libro de garantía (firmado, sellado y con la fecha de compra)- comparar el número de bastidor del coche con el del permiso de circulación

    – comprobar el modelo, las características y las opciones del coche, así como su estado

    Recuerda que para poder circular necesitas los triángulos de señalización, el chaleco refrectante y el juego de bombillas de repuesto. Los concesionarios suelen regalar todo eso como cortesía con el cliente, pero no está de más asegurarse antes de que sea demasiado tarde.

2 opiniones en “Proceso de compra de un coche”

    1. Me alegro de que te resulte útil. La forma de pago depende del concesionario, pero básicamente suele ser efectivo (metálico), cheque o transferencia. Dado el importe de los coches, también es muy común recurrir a la financiación que te pueden ofrecer en el propio concesionario. En estos casos conviene “leerse la letra pequeña” y hacer números para estar de seguros de qué financiación nos conviene más. Puede suceder que, por ejemplo, tu banco tenga una promoción de préstamos que te resulte más beneficiosa.

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